La web cumple 30 años

30 años de la web

El 12 de marzo de 1989, el científico inglés Tim Berners-Lee le envió a su jefe de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (más conocida por sus siglas CERN) de Ginebra, Suiza, un protocolo que sería el punto de partida para la creación de internet (o web), con el objetivo inicial de que los científicos pudiesen compartir información con universidades y otras instituciones del mundo. Esa iniciativa se convertiría en diciembre del año siguiente en el primer navegador, sitio web y servidor, que empezaron a funcionar coincidiendo con la Navidad de 1990, para cuando el físico especializado en ciencias informáticas había definido ya los conceptos básicos de lo que serían los html, el http y el URL.

Fue así que el WWW se convirtió en el programa que permitió la utilización de internet, una infraestructura ya existente pero que había encontrado innumerables problemas para funcionar como una red . Los desarrollos posteriores fueron rápidos y en abril de 1993 el CERN decidió que el WWW debía ser de dominio público y de 500 servidores conocidos ese año se pasó a más de 10,000 al año siguiente, de los cuales 2,000 tenían eran de uso comerciales. Para entonces, los usuarios de ese protocolo eran 10,000, mientras que hoy se estima que la mitad de la población mundial tiene acceso a la Web.

Además, la denominada “red de redes” fue coleccionando otros logros; en 1997 se inventa el protocolo wifi y en 1998 Larry Page y Sergey Brin lanzan Google. Después, en 2004 nace Facebook, en 2005 se sube el primer vídeo a Youtube, en 2006 se publicaba el primer tuit. Así hasta 2016, cuando el tráfico mundial de Internet alcanzó 1 Zettabyte.

Hoy se cumplen 3 décadas desde el inicio. Dicen que los 30 son una edad importante en la que todo cambia. Es por esta razón que su fundador, Tim Berners-Lee decidió escribir una carta como reflexión a la “red de redes”. Así comentó sobre el papel que cumple en la sociedad y a lo que ha llegado, haciendo énfasis en los retos a los que los gobiernos y la sociedad en general para “hacer que la web esté disponible para todo el mundo” frente a la brecha digital y a otros riesgos.

Berners-Lee destacó que el público corroboró que sus datos pueden ser “manipulados” tras el escándalo de Cambridge Analytica, cuando esta compañía británica recopiló información privada de millones de usuarios de Facebook para supuestamente ayudar a la campaña del republicano Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos.

Además, el inventor de la web publicó una carta abierta señalando tres áreas que amenazan la web hoy en día, haciendo hincapié en la actividad maliciosa como el hackeo (pirateo) y el acoso, en los modelos de negocio que premian el ‘clickbait’ (cebo para conseguir visitas en los titulares de las noticias) y en discusiones polarizadas y agresivas. Según Berners-Lee
estos problemas podrían ser frenados mediante nuevas leyes y sistemas que limiten el comportamiento en la red.

El uso de internet y de la web, sin embargo, está retrocediendo en varios países por restricciones de acceso que cada vez más Estados imponen como medio de limitar la libertad de expresión y el derecho a la información. El ejemplo clásico es China, donde las autoridades mantienen una fuerte censura sobre los contenidos y no dudan en sancionar a empresas por contenidos que juzgan inapropiados; pero esta problemática está mucho más extendida en el mundo.

En Occidente las preocupaciones son de otra naturaleza y al tiempo que se defiende la libertad de internet, se aboga por regulaciones que protejan la privacidad de los individuos y que hagan a las compañías tecnológicas responsables de los excesos en los que puedan incurrir.

Sin embargo, la web sigue creciendo. Al día de hoy más de la mitad de la población mundial tiene conexión a Internet, Facebook tiene 2,200 millones de usuarios activos y Twitter supera los 300 millones, entre otros hitos.

C.

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